"Esta película es una tentativa de búsqueda, rastreo de orígenes olvidados hace no tanto tiempo. En el año 45 del siglo XX eclosionó un modo de entender el cine que emanaba de una conciencia popular superviviente del horror. Esa conciencia, también cinematográfica, tuvo como epicentro Italia y se propagó con desigual impacto por toda Europa. Puede decirse que de este modo el neorrealismo se convirtió en un germen que cineastas posteriores interiorizaron, haciendo del compromiso un modo de expresión a través del cine.
Pienso que “Un lugar en el cine” no es una película sobre cierta generación de cineastas que puede representar Theo Angelopoulos o Víctor Erice, es una película sobre cierta mirada y, en la medida de lo posible, la restitución de la misma en la generación a la cual pertenezco" |